Aunque los mercados son generalmente una buena forma de organizar la actividad económica, esta regla tiene dos excepciones importantes: a veces es deseable que el gobierno intervenga en el funcionamiento de los mercados por consideraciones de eficiencia y por consideraciones de equidad.
Aunque los mercados tienden a promover explícitamente el uso eficiente de los recursos (una empresa que no lo hace, tendrá costos mayores y por ende no podrá competir con aquellas que sí emplean adecuadamente sus recursos), a veces existen situaciones donde lo anterior no se verifica, y por ende se producen fallas de mercado. Una posible causa de ello es la presencia de una externalidad: una externalidad corresponde al impacto que tienen las acciones de una persona o empresa sobre el bienestar de otra. Un ejemplo corresponde a la contaminación atmosférica por parte de algunas industrias. Si ellas no perciben íntegramente el daño que sus acciones tienen sobre el medio, su nivel de emisión será mayor al socialmente deseable. En tal caso, el gobierno puede aumentar el bienestar global de la sociedad regulando tales emisiones a través de una política medioambiental.
Otra posible falla de mercado es la presencia de poder de mercado Ello significa que una persona o una firma tiene la capacidad de alterar por sí sola los precios de mercado. Por ejemplo, si existe un sólo proveedor de un bien básico (luz o agua por ejemplo), él tiene poder de mercado en la venta de tal bien (es lo que se denomina técnicamente un monopolio), y el precio que cobrará no corresponderá al que prevalecería bajo condiciones de competencia con otras firmas. En tal caso, el gobierno puede intervenir para regular los precios.
Ahora bien, el mercado sólo por azar podría producir una distribución justa de la prosperidad que contribuye a generar. Una economía de mercado recompensará a las personas de acuerdo a su habilidad para producir algo que otras personas están dispuestas a pagar por usar o consumir. El mejor futbolista del mundo gana más que el mejor ajedrecista del mundo simplemente porque la gente está dispuesta a pagar más por ver fútbol que ajedrez. Sin embargo, el sistema no asegura por sí solo que todos y cada uno recibiremos la suficiente comida, salud, educación y vivienda. Ahí se abre un campo de acción para la política social del gobierno, de modo de hacer más equitativa la distribución del ingreso.
Decir que la acción del gobierno puede mejorar la asignación que un mercado produciría, no significa que siempre lo hará. El proceso político es un proceso humano (y por lo tanto está lejos de ser perfecto). Muchas políticas gubernamentales tienen por único fin satisfacer a ciertos grupos de poder. Un objetivo implícito de la ciencia económica es el de ayudar al lector a juzgar por el mismo si una determinada política pública se justifica o no para ayudar a promover la eficiencia y equidad en la sociedad.
Ahora bien, el mercado sólo por azar podría producir una distribución justa de la prosperidad que contribuye a generar. Una economía de mercado recompensará a las personas de acuerdo a su habilidad para producir algo que otras personas están dispuestas a pagar por usar o consumir. El mejor futbolista del mundo gana más que el mejor ajedrecista del mundo simplemente porque la gente está dispuesta a pagar más por ver fútbol que ajedrez. Sin embargo, el sistema no asegura por sí solo que todos y cada uno recibiremos la suficiente comida, salud, educación y vivienda. Ahí se abre un campo de acción para la política social del gobierno, de modo de hacer más equitativa la distribución del ingreso.
Decir que la acción del gobierno puede mejorar la asignación que un mercado produciría, no significa que siempre lo hará. El proceso político es un proceso humano (y por lo tanto está lejos de ser perfecto). Muchas políticas gubernamentales tienen por único fin satisfacer a ciertos grupos de poder. Un objetivo implícito de la ciencia económica es el de ayudar al lector a juzgar por el mismo si una determinada política pública se justifica o no para ayudar a promover la eficiencia y equidad en la sociedad.
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